Soluciones para:

Rasurada con piel sensible

Dato G

El pelo seco es tan difícil de cortar como un alambre de cobre de un grosor comparable

Si sufres erosión cutánea o rasguños y cortes cuando te rasuras, a continuación te presentamos unos consejos que te ayudarán a cuidar tu piel sensible y empezar a disfrutar de una rasurada más al ras y agradable.

Prepara debidamente la piel:

Utiliza productos exfoliantes y de limpieza de la cara para antes de rasurarse y así eliminar los residuos faciales, como la suciedad, la grasa y las células de piel muerta, que pueden obstruir el paso de la rasuradora. También, para suavizar el vello facial y hacer que sea más fácil de cortar, hidrátalo con agua caliente durante un mínimo de tres minutos.

Empieza con las herramientas adecuadas:

Utiliza un gel de rasurarse que no seque la piel para ayudar a quela rasuradora se deslice sin problemas y a reducir el número de tirones del vello. Además, te recomendamos que utilices una rasuradora avanzada de varias hojas distribuidas muy juntas, con lo que reducirás la presión sobre la piel y aumentarás la sensación de confort.

Comprueba el estado de las hojas:

Las hojas desgastadas pueden irritar la piel o incluso provocar cortes. Cambia la hoja cuando notes tirones del vello o molestias. También puedes utilizar una rasuradora con una banda indicadora, que irá volviéndose blanca cuando el afeitado deje de ser óptimo.

La técnica importa:

Rasurate realizando movimientos suaves: es la rasuradora la que debe hacer el trabajo, no tú. Empieza a rasurarte en el sentido del pelo. Luego, si fuese necesario, rasurate a contrapelo para conseguir una rasurada aun más al ras.

Deja lo mejor para el final:

Dejar la zona del labio superior y alrededor de la boca para el final de la rasurada ayudará a que el gel de afeitar tenga más tiempo para absorberse, lo que hará que tu barba sea aún más suave y más fácil de cortar.

Enjuaga las hojas con frecuencia:

Si vas repitiendo esta acción durante la rasurada, evitarás que se acumulen pelos en las esquinas de las hojas y del cartucho, y conseguirás que la cuchilla se deslice mejor y de manera más agradable para tu piel. Además, si utilizas una rasuradora con pilas, la vibración te ayudará a lavarla.

Protege tu cara y cuello:

Después de rasurarte, lava tu cara y cuello con agua fresca y sécate con ligeras palmadas. A continuación, utiliza un bálsamo, gel, hidratante o loción after shave Gillette Series para aliviar, refrescar o hidratar la piel.

Pasos siguientes: